Es necesario que el proceso lector se consolide desde edades tempranas, comenzando con la lectura textual y la comprensión de los diferentes símbolos representativos del lenguaje.

Posteriormente se inicia la lectura inferencial en la cual se encuentran las ideas principales de los textos y se jerarquizan.

Finalmente, se llega a la posibilidad de dialogar con el texto en la lectura crítica, en la cual se debate con los distintos discursos y se hace una lectura realmente libre.